Las pechugas de pollo tienen fama de secas, sosas y aburridas. Pero hay formas muy sencillas de cocinarlas para que queden jugosas, sabrosas y más interesantes para nuestro paladar.
El marinado es una técnica culinaria que consiste en sumergir o recubrir un alimento (como carne, pescado o verduras) en una mezcla líquida o seca de componentes ácidos, grasas, sal y especias durante un tiempo determinado para ablandar sus fibras y potenciar su sabor.
El pollo marinado absorbe los aromas de las especias por lo que su carne queda mucho más gustosa. Esta receta de pechugas de pollo marinadas al horno es ide
al para darle al pollo un toque especial y evitar el aburrimiento de comerlo a la plancha.
Ingredientes:
-1 pechuga de pollo sin hueso y sin piel
-2 cucharaditas de mostaza
-2 cucharaditas de salsa de soja
-2 cucharaditas de azúcar moreno
-4 cucharaditas de aceite de oliva
-1 cucharadita de orégano
-2 cucharaditas de pimentón dulce
-2 cucharaditas de ajo en polvo
-Un chorrito de vino blanco
-Pimienta molida al gusto
-Sal
Elaboración:
Lo primero que vamos a hacer es preparar la marinada. Para ello colocamos todos los ingredientes, excepto el pollo y el vino blanco, en un bol. Mezclamos bien y reservamos.
Ahora limpiamos bien las pechugas de pollo quitando toda la grasa que puedan tener y con un cuchillo hacemos unos cortes en la carne.
Ponemos la carne en un recipiente hondo y las impregnamos bien con la marinada. Tapamos el recipiente y dejamos marinar durante una o dos horas en el frigorífico.
Estas pechugas de pollo marinadas al horno se pueden servir recién hechas con la guarnición que más nos guste. Una buena ensalada, un arroz blanco, unas patatas asadas, cocidas o al vapor, o como en mi caso, con un puré de patatas. También se puede esperar a que se enfríen para filetearlas y tomarlas en una ensalada o bocadillo. Las tomemos como las tomemos estarán muy sabrosas y jugosas.



































